Star Wars: The Rise of Skywalker
Escrito por: Diego Alberto Carrillo
Esta entrega, la última de una saga que ha marcado a toda una generación y que vio nacer a otras más, por fin está en las salas de cine y a nuestro alcance. Celebro esto por muchas razones pese a que ninguna película de esta trilogía haya sido bien recibida tanto por la crítica como por sus fans más allegados. Para cierto público cumplió con su cometido quizás, aunque prácticamente le llovió por todos lados. Sin embargo, los siguientes párrafos no pretenderán abonar más lo que existe ya en demasía. Hay bastante material que ver y leer en internet si se busca tanto la crítica positiva como la negativa.
¿Qué puede significar en tiempos como el nuestro que el universo de Star Wars persista con el fin de un gran legado cinematográfico y popular? Aterrizar o comprender este fenómeno no es nada fácil. Hay no sólo una trilogía de películas además de la que acaba de culminar, así como diversas series que amplían más el mundo. Existen también los comics, los videojuegos tanto de mesa, PC como de consolas tipo Play Station. Sin embargo, pese a las obvias referencias reales culturales, propongo un peculiar ejercicio que permita dimensionar el tamaño de una franquicia de esta talla.
El ejercicio al que me refiero es hacer el típico juego analógico y preguntarse "¿qué pasaría si ese universo fuese como lo que sucede aquí en nuestro planeta?". En varias ocasiones tuve la oportunidad de conocer y jugar durante un considerable tiempo, lo que se conoce como juegos de rol -de esos que juegan Sheldon, Leonard, Howard y Raj-. Y justamente dicho juego estaba enteramente conectado con el enorme mundo de George Lucas. Al recorrer la historia, me fui percatando de lo complejo que era adentrarse en dicha ficción pese a que se conozca a Star Wars como la serie de películas en donde únicamente salen cosas como La Fuerza, El Lado Oscuro, sables láser, naves espaciales, stormtroopers, etc. No sólo me percaté de la gran imaginación del equipo de Lucasfilm, sino que no era nada sencillo asimilar que ciertamente existía la posibilidad de recorrer planetas enteros de una galaxia. No es nada nuevo el deseo de explorar nuevos mundos y encontrar vida fuera de la Tierra pero, ¿lograrlo aunque sea de manera fantástica pese a que los productos sean diseñados para generar ganancias?
Regresando a la analogía y a la breve historia de mi incursión en el juego de rol, me sucedió algo sumamente interesante; algo que es el planteamiento principal de estas líneas. Una vez que quedaba extasiado y agotado por jugar y conocer ese mundo de esa manera, me pregunté lo que el párrafo anterior: "¿no sucede lo mismo aquí? Tal vez no existan dichas naves espaciales o todo lo que Star Wars literalmente es pero, ¿y si cada cultura en nuestro planeta es como cada raza alienígena? ¿Y si el Senado de la República es algo como la ONU? ¿Y si esos planetas del borde exterior son como esos barrios de países tercer y primer mundistas?...". Las preguntas llovían y llovían y las analogías no se hicieron esperar. A la par que entendía y comprendía a La Galaxia, sucedía lo mismo con nuestro mundo. Quizás es obvio todo esto, pero lo interactivo que puede llegar a ser en diversos campos es adecuado para todo público.
Y por si fuera poco, en un mundo donde se supone que la tecnología, la ciencia y el poder fuesen los regentes, está ese plano místico, religioso y filosófico como lo es el asunto de La Fuerza y sus respectivas órdenes rivales. "Enfrentar el miedo es el destino de un Jedi"; palabras incluso que se asemejan a una máxima ética. ¿En dónde se puede encontrar una fusión de todos los elementos que conforman la cultura humana? Tal plano probablemente será intrascendente para muchos, pero lo que he encontrado es que hasta personajes que no quieren o no tienen nada que ver con dicho asunto existen en la trama. Es en serio cuando digo que es un un universo para todo público. Están todos los temas, Star Wars es una gran alternativa temática pese a su trama principal.
Para terminar, sólo comentaré un par de cosas. Una idea "nueva" y comentarios a la producción. Iniciaré con la última: está de más aclarar que actualmente podemos sentirnos dichosos de contar con casas productoras, personal y casting suficiente para elaborar películas de semejante calibre. ¿Qué más da los huecos narrativos? Tenemos frente a nosotros la posibilidad de ver de una manera casi real flotas enormes de cruceros espaciales, batallas con sables láser, mundos habitados que van más allá de nuestro sistema solar. En sí a lo que quiero llegar es que si se pueden hacer largometrajes con dicho nivel de producción, se puede hacer algo más increíble en un futuro no tan lejano. Claramente Star Wars es el vivo ejemplo de que en el cine no hay límites.
Y por último, mi última cuestión -la idea "nueva"-. ¿Han considerado que el efecto social que provoca masivamente dichas franquicias se equipara al efecto que los mitos religiosos de civilizaciones antiguas generaban en aquel remoto pasado? Es decir, ¿podrían concebir que así como en toda una cultura tenían presente dentro de su conciencia colectiva -por denominarle de una manera-, lo que sus mitos o relatos significaban para sus vidas, lo mismo sucede en nuestra actualidad pero ahora estos mitos son transmitidos en salas de cine? O dicho aún más fácil: las actuales películas de ciencia ficción o semejantes son los mitos religiosos del siglo XXI. Piénsenlo. Lucas no ha sido el único que me ha generado esta interrogante.

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