6 Underground
Escrito por: Diego Alberto Carrillo
¿Por qué hablar sobre un largometraje de un director no tan aclamado o respetado, pese a su considerado repertorio? ¿Por qué hablar sobre una película de Michael Bay, cuando todos actualmente lo conocen por su exagerado y excesivo estilo de autos en explosión, comedia barata en plena acción, mujeres exaltadas sexualmente por su físico, etc? Porque aquí predominan dos cuestiones que creo no se pueden ignorar o que no es sugerido tildarlas de irrelevantes.
Un escuadrón de profesionales táctico-militares donde su peculiar característica es vivir estando muertos, es el primer tópico. Es decir, imagínense a un puñado de personas, especialistas en su ramo, que se dedican a atacar objetivos políticos concretos o a derrocar dictaduras, pero que no son espías que tienen una misión "oficial", sino que por su propia iniciativa, deciden darse por muertos para poder actuar con toda libertad. ¿No causa ruido aún? Presionemos el punto. Es bien sabido que, cuando uno nace, en automático pasamos a ser parte de un sistema en el cual se nos registra con nuestro nombre, hora y lugar de nacimiento, etc., y a partir de ahí comenzamos a generar un historial administrativo. Luego están los vínculos que vamos forjando con todos nuestros conocidos: desde nuestros familiares, hasta nuestras amistades, etc. Si ampliamos el espectro, nos vamos introduciendo a todo un catálogo de leyes y reglamentos, de parámetros y valores sociales, de religiones, éticas, etc. No se diga del horizonte económico. Ahora, lo atractivo aquí es pensar la posibilidad de teatralizar o fingir nuestra muerte y vivir como fantasmas en este mundo, deshaciéndonos de todo lo que se encuentra en medio de este párrafo y lo que faltó.
¿Es realizable esto? Bay lo dramatiza con este elenco, donde un multimillonario se brinda ese lujo junto a aquellos que decide brindarles tal oportunidad -sabiendo que técnicamente él los mantiene con su dinero-. Pero, lo interesante es vivir, pensarse y ser en este mundo sin existir para el mismo. A ellos los une el sentido de hacer directo con personas políticamente intocables. En nuestro presente no ha de ser un recurso tan descabellado. Hay tantas posibilidades que realmente nos sorprenderíamos del tipo y la cantidad de casos existentes; su experiencia sería única. Es controvertida por sí misma la idea. ¿Ustedes qué harían si les ofrecieran una oportunidad similar?
El segundo y último tópico es el mensaje que el necesario antagonista para este filme brinda en un par de escenas. En la primera, se le da anuncio de que en noticieros internacionales se le criticaba y mencionaba sobre un atentado terrorista que sucedió en su país -para variar, tenía que ser un país de Medio Oriente-. Él, enseguida le hace entender a su mensajero que él mismo hizo el atentado y que él mismo filtró la información y los videos. Todo para transmitir determinación e inspirar miedo. Nada nuevo para figuras de este estilo. Lo contundente viene después y es una escena donde le dice a su gabinete en forma de discurso: "El enemigo somos nosotros. Apuntamos no donde es fuerte, sino débil. Hospitales, para quitarles seguridad. Escuelas, para quitarles su futuro. Juventud, para sofocar su esperanza...". ¿Esto sólo aplica para lo que representa este personaje, dictadores terroristas o terroristas en sí? ¿Esto no es digno de alguien que sustenta el poder y quiere más? Y no menciono "digno" porque sea algo para alabarse, sino porque acata a lo que justamente esas personalidades tienen en mente. ¿Hasta qué grado posiciones políticas como esas brindan el suficiente conocimiento estratégico-social no sólo para conformar una guerra, sino hasta para sencillamente tener el control en sus respectivos países? La especulación y/o la imaginación son nuestro último recurso para intentar visualizar esas esferas y obtener respuestas. Y sí, así es nuestro mundo.
Sé que todos bombardearon sin piedad a esta película. El público y críticos están cansados, por no decir asqueados de ver lo mismo en cada entrega de Michael Bay desde la tercer película de los autos extraterrestres. Debo admitir que, fue fácil identificar y mencionar que sin duda era el estilo de él lo que me estaba entreteniendo -"sólo hacen falta los transformers y listo", me dije irónico-. Reynolds y su papel no tan desapegado de Deadpool -al grado que también parecía una mezcla curiosa por ver a las personas recibiendo disparos o lesiones letales como si el anti-héroe se las provocara-, es quien intenta echarse al hombro la película. Aunque, sus compañeros son quien me atrevo a decir se llevan el mérito. 6 Underground entretiene y es palomera si uno busca pasar o matar el tiempo con una película de este género. Michael lo logra con el presupuesto y la luz verde que Netflix le proporcionó. Pero hasta ahí. Sin embargo, no es la primera vez que Bay plantea pequeñas ventanas teóricas. Basta decir que en Transformers: La Era de la Extinción, el tan famoso e icónico personaje Optimus Prime, menciona algo parecido al final de este filme: que no nos corresponde develar todos los misterios del universo, pero saber quiénes somos y de dónde venimos, sí es algo que nos atañe. ¿Será?

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