Un traidor entre nosotros
Escrito por: Diego Alberto Carrillo
Lo que importa es la historia y claro que también no deja de ser importante el modo en que se cuenta. Sino, ¿cómo captar la esencia o el mensaje que se quiere transmitir? Y si digo que lo que importa es lo primero, es porque lo que logra el efecto de transportarnos, identificarnos e impactarnos es el relato contado tanto en un libro como en la pantalla grande; los detalles o estilos sólo hacen que el creador sobresalga por sobre el resto y nos brinden esa característica chispa que siempre nos cautiva.
Para con Un traidor entre nosotros, un filme del 2016, dirigida por Susanna White (directora de El regreso de la nana mágica), sucede un fenómeno bastante curioso. No fue bien recibida por la crítica y apenas la misma alcanza a rescatar detalles mínimos de una película que con dificultades -hablando desde lo técnico- logra cumplir, satisfacer y conmocionar al espectador. Eso no está en duda. Lo que sí, es ¿por qué no prestarle atención a otros detalles? Lavado de dinero, paraísos fiscales, corrupción política, mafia rusa, espionaje...¿por qué no prestarle atención a esos detalles?
La historia trata sobre un profesor de literatura que hace un viaje con su pareja para poder rescatar su relación. En el sitio donde están teniendo una cena, conoce a un individuo que estaba preparándose para ir a lo que sería una gran fiesta como pocas y este termina invitando al cotidiano profesor, ya que se quedó sólo por otro breve pleito con su pareja.
Posteriormente, la tónica cambia. Este espléndido y derrochador individuo resulta ser aquel encargado que lava el dinero de toda la mafia rusa y le pide al profesor llevar información a su país (Inglaterra, específicamente al MI6), para poder salir vivos él junto con su familia con el asilo político que busca negociar. Esto es lo característico no sólo de la película, sino del tipo de historias que John Le Carré (autor del libro el cual está inspirado la película), comúnmente escribe y con maestría: civiles comunes y corrientes inmiscuyéndose en situaciones que van desde conspiraciones políticas, hasta entramados con el bajo mundo.
¿No sería este pretexto suficiente para intrigarnos? ¿Imaginarnos en una situación de riesgo donde una aparente decisión nos lleva a una concatenación de eventos que no esperábamos fuesen tan complejos, pero sobre todo, que bien pueden suceder o suceden todo el tiempo? En la trama se representa una aparente amistad entre el profesor y el mafioso ruso, pero ¿cuántos civiles inocentes son reclutados de manera coactiva para trasladar droga de una frontera a otra? ¿Cuántas de estas personas son amenazadas y obligadas a cumplir mandatos de personas con un exagerado poder en la sociedad? Desafortunadamente demasiadas.
El libro sin duda es recomendable y la película también; les brindará un buen momento palomero. Ewan McGregor, Stellan Skarsgard, Damian Lewis y Naomie Harris son los encargados de darle vida a este largometraje. Hossein Amini (Drive, 47 Ronin, Blancanieves y el cazador) redactó el guión y la fotografía fue dirigida por Anthony Dod Mantle (127 horas, Quisiera ser millonario).

Comentarios
Publicar un comentario