Tenet




Escrito por: Diego Alberto Carrillo



Ha pasado ya un año desde que se estrenó una de las películas más esperadas por muchos - por otros no tanto- y que se le adjudicó el erróneo adjetivo de aquella que "salvaría" el cine. Cabe destacar que son más que evidentes las complicaciones que se mantienen para estrenar un largometraje en la pantalla grande en la actualidad y justo Tenet se incluye dentro del precario catálogo que los estudios de cine se atrevieron a lanzar como estreno el año pasado. Y pese a esto y que en un quizá necio deseo de volver a las salas de cine para experimentar una segura entrega de espectáculo a lo Nolan -cosa que no pude evitar no ir, o no quise-, creo que es momento de platicar un poco sobre esta película ya que se han calmado las aguas, el foco de atención se encuentra en otras cosas y ya se puede apreciar y/o criticar lo que en verdad importa y no el contexto que le rodeó.

No les voy a mentir diciendo que la primera vez que la vi la entendí a la perfección, porque hubo un momento donde tuve que entregarme a la trama al cien por ciento o quedarme reflexionando sobre las nuevas concepciones del tiempo que Nolan ofrece mientras la acción seguía transcurriendo. Y quizá esto les pasó a la mayoría de los espectadores cuando vieron esto.

Lo que sí es mentira, es que Christopher Nolan hizo esta película por el mero hecho de entretener como lo dijo en una de sus tantas entrevistas, puesto que es innegable que se necesitó demasiado cerebro -o al menos el suficiente-, para hilar el tiempo de esta historia a como está presentada.  Digo esto porque queda más que claro que el sello característico de su cine es tratar el tiempo en diversas facetas. No en la manera a como algunos les gusta cómo se dan ciertos saltos en el tiempo escena tras escena o como en Dark, pero en definitiva aquí se nota su cine en su máxima expresión porque se pueden reconocer ciertos recursos pulidos utilizados en su repertorio.




En Memento, tenemos un intento de regresión a eventos del pasado a través de un individuo que sufre un trastorno en su memoria. En Inception, tenemos un parámetro en cómo el tiempo transcurre distinto en determinado nivel de profundidad en los sueños. En Interestelar, cómo en el plano físico o "real" un viaje de una hora puede significar 40 años de vida para alguien al otro lado de la galaxia. En Dunkerque, tres tiempos en uno mismo. Es decir, tres tramas distintas y separadas que se suscitan en un escenario que comparten y hasta los rebasa como lo fue la Segunda Guerra Mundial y que al final convergen en el climax de la película...

Tenet va más allá. Se siente que se quizo experimentar justo con su concepto preferido, intercalarlo con una historia de espionaje y hasta rematar con un mensaje potente. Aclaro que no es una "obra maestra", pero tampoco sería justo decir que es lo peor que ha hecho Nolan. 

Cuando digo que se notan los recurso pulidos, me refiero a que actualmente hay pocas películas donde la acción y la ciencia ficción se abrazan sin abusar de los efectos especiales o de tramas hiper-descabelladas. Incluso hay un punto que comprendí hasta la segunda vez que vi esta película -y es bastante probable que la vea otro par de veces-: los viajes en el tiempo hasta ahora han implementado en que a donde se vaya, se lleva su tiempo con uno ("tu pasado es tu presente y tu futuro es tu pasado" como en Avengers: Endgame), pero en esta película se es más realista al plantear efectivamente que se lleva el tiempo consigo incluyendo el hecho de la entropía. Es decir, la dirección física hacia donde se dirigen espacio-temporalmente las cosas. ¡No sólo se viaja al pasado y ya!

En conclusión, Tenet es una película que cumple con su propósito, más allá del de entretener: tranportarnos a un escenario frenético, llena de desconcierto, drama y adrenalina.




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