The Batman








Escrito por: Diego Alberto Carrillo



Por supuesto que se tenía que ir al cine a ver esto y por supuesto que tenía que hablar de esta película. Muchos la esperamos durante más de un año y al fin está en salas de cine. Una vez que la fiebre gótica está comenzando a descender, independientemente de la filtración que hubo de la escena entre el nuevo Joker y Battinson, y la luz verde que han tenido proyectos que se desprenden de esta película como lo son, por ejemplo, la serie del Pingüino que se estrenará en HBO Max (sin fecha de estreno aún por establecerse), es momento de escribir sobre The Batman.





Apelando a que el personaje de Batman como tal, conforme fue trascendiendo década tras década en el siglo pasado, ahora ya en pleno siglo XXI podríamos estar hablando de un nuevo arquetipo en esto llamado como 'incosciente colectivo' porque ya no sólo es un personaje de cómics, películas o series, y tampoco es solamente un personaje perteneciente a la cultura popular universal (por eso el atrevimiento de ahora llamarlo arquetipo). Por lo anterior está más que sobrado volver a contar al público cómo y de dónde viene Batman a raíz de la pérdida que sufre en su infancia Bruce Wayne. Ahora nos vemos adentrados en la historia y en una nueva versión del Caballero de la Noche, más que mejor, sí actualizada y que se centra en una temprana etapa de este personaje en el que ya es considerado una amenaza para el crimen organizado, pero aún no tiene la aceptación total por parte del resto de ciudadanos de Ciudad Gótica.





Es un capítulo de tantos que estará por vivir Batman el que se podrá apreciar en las casi tres horas de duración de la película. Tiempo más que suficiente para tratar cada tema y personaje que Matt Reeves tenía contemplado abarcar. Sin llegar a presumir del considerable bagaje que uno va adquiriendo conforme se consume cine de cualesquier fuente, en esta ocasión y ya después lo tuve que corroborar con otras reseñas y críticas, no es que sean referencias a otras películas lo que uno puede encontrar en The Batman, más bien, se notan con mucha presencia inspiraciones claras de otras películas como Se7en (1995), Zodiac (2007) o Saw (2004) y quizás otras más que le dan el cuerpo y el matiz perfecto para contar una historia que sólo en Ciudad Gótica podría desenvolverse y que sólo Batman sería capaz de hacerle frente, por no decir que ganador porque claramente en el transcurso tiene puntos de quiebre, su curva de aprendizaje y aún sigue definiendo qué y quién es Batman.


     




            



En pocas palabras, hace tiempo que no se ve una película de este estilo en el que tiene una conversación con otras películas anteriores, con el fin no sólo de copiar formas o contrastes, sino para dar una continuidad a lo que narrativamente esas películas y géneros cuentan, y además que siga desdibujando lo que esos géneros se empecinan por encasillar. Sí hay un traje, sí hay tecnología de punta y un batimovil, también hay villanos pero nada de esto cae en lo estrafalario, ostentoso o fantasioso. Con la versión de Nolan ya veníamos viendo esto, pero el exceso de hiperrealismo que exige la época y el público actual, hacen que el producto sea ahora esta película al grado de que podemos andar en las calles de Gótica y sentir lo corroído y peligroso que es ese lugar. Al grado de que se entiende cómo un asesino serial como el Acertijo o alguien como Gatubela, surgen de esa ciudad.







Los memes no se han dejado esperar. No se diga de la cantidad de videos o reseñas en las que se discute qué Batman es mejor. Tampoco se han hecho esperar aquellos videos en los que se alaba esta película y se dice que cada una es reflejo de su época u otras cosas. Por mi parte, no abogaré por ninguna de las posturas, pero sí concluiré con lo siguiente: el Batman de Burton es una caricatura, por ende, producto de su peculiar visión de hacer cine para una época que quizá no estaría preparada para ver un Batman como el de Nolan o el de Reeves puesto que aún se contemplaba que hacer cine con esa clase personajes era mero circo y entretiniemto; eso sí, bien logrado.

Christian Bale como Batman, sin duda fue revolucionario justo por la frescura que su cine implicaba para esos años y por la profundidad intelectual y realista -en cuanto a producción-, que introdujo en cada una de sus películas. En esta trilogía sí podemos ver un rompecabezas armado y un 'camino del héroe' con el que todos podíamos conectar y decir "¡qué Batman!". Incluso filosófico porque justo evocaba a que la idea de Batman tendría que motivar a que él podría ser cualquiera y que podría simbolizar esperanza para Ciudad Gótica. Además tenía a Hans Zimmer en la banda sonora, ¿cómo no quebrarse y ascender?




Battfleck es un personaje que tenía que estar a la altura de la Liga de la Justicia, con todos esos metahumanos en su planilla. Por ende, el Batman de Snyder sin duda tenía que estar interpretado por alguien con considerable carerra y presencia actoral como lo es Ben Affleck, lejos de que alguien tenía que lucir bien a lado de Henry Cavill y Gal Gadot. Además, para todo el CGI utilizado desde Batman vs. Superman (2016), nuevamente se siente a un Batman carivcaturesco, rudo e imponente con tecnología que en verdad uno se cuestiona si la fortuna de Bruce Wayne puede solventar semejantes dispositivos.




El Batman de Matt Reeves es más psicológico, para no llamarle depresivo y emo; en algo se tenía que distinguir si pretendía ser distinto de sus predecesores. Ni en las series o películas podemos ver a un Batman que tiene como fuego latente el dolor de la pérdida de sus padres y su deseo de venganza. Esas tomas a sus ojos, esa furia en las lágrimas... justo del tono que requiere un caso al estilo sádico y delirante del Acertijo para ser resuelto. Por cierto, me pongo de pie ante la interpretación de Colin Farrell como el Pingüino. ¡Irreconocible!











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