Memoria
Escrito por: Diego Alberto Carrillo
Por sí misma Tilda Swinton es un ser humano que lo exótico en términos estéticos, lo lleva impregnado en cada poro de su piel. Escuchar o leer su nombre produce ya el efecto de llevarnos a personajes míticos como aquella madre destrozada en We need to talk about Kevin (2011), ese arcángel hermafrodita que tenía intenciones de traer al mundo al hijo del enemigo de su creador en Constantine (2005) o simple y sencillamente erizarnos la piel. Hace un par de años, dentro de todos los proyectos en los que estuvo involucrada, específicamente el 30 de septiembre de 2021, protagoniza una de las películas que a mi parecer, entran definitivamente en ese gran repertorio que ella tiene a su favor: Memoria.
Esta es la historia de Jessica, una botánica inglesa que por circunstancias de la vida, ha dado a parar en Colombia en donde ya radica allá desde hace bastantes años. El hilo conductor de esta película y el misterio a develar en la misma es un extraño sonido que de repente en una noche ella escucha en su casa. Es un sonido particular que curiosamente en ningún otro lado ha escuchado, pero por la extrañesa del mismo, se obsesiona en recordarlo ya que después lo vuelve a escuchar en otras zonas de la ciudad de Bogotá. Su obsesión y desconcierto le lleva a acudir con un productor musical local, el cual en su estudio y gracias a su banco de sonidos le intentará ayudar a recrear el sonido que pareciera le está persiguiendo y acosando.
Hasta aquí la experiencia se termina convirtiendo en algo que sólo el cine puede proporcionar; algo que con sus imágenes y sus sonidos nos transporta a una zona donde nuestros sentidos rara vez han sido estimulados. "Exagerando" quizás (y pongo entre comillas la palabra con la que inicio la oración), la película deja de lado lo visual para centrarse en lo sonoro justo para acompañar a Jessica en la reconstrucción de ese sonido específico y llevarnos intencionadamente a un horizonte que otras veces sólo se manifiesta de manera fugaz. Al horizonte que me refiero, es a la memoria.
¿Cuántas películas recuerdan de este estilo? Ojo, me refiero a la memoria sensorial no a la fotográfica en donde vemos cómo la película junto con el personaje recuerda ciertas escenas pasadas y va reconstruyendo lo que se que necesite reconstruir. Obviamente pensar en Memento (2000) no cuenta. Llegando casi al final de la historia, es aquí donde da un giro absolutamente inesperado de mi parte y donde me la pasé sobre-exaltado en el asiento. Por parte de la reseña hecha por Fernanda Solórzano en su cápsula de Cine Aparte de esta película, fue inevitable no ver aquella referencia que capta justo en esta secuencia de un cuento particular de Jorge Luis Borges.
No les diré de qué relato se trata para que con esto ustedes tengan ya la curiosidad de querer acercarse a ver la película y descubran a qué me refiero, así como entre otras más cosas que la película abarca. Y si esto último no es pretexto suficiente para ver esta historia en MUBI, quizá lo puede ser el simple hecho de ver un excelente trabajo más por parte de la inigualable Tilda Swinton.




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