The Search
Escrito por: Diego Alberto Carrillo
Si las películas tuvieran el impacto suficiente como para hacer cambios radicales en nuestras sociedades, otro sería el mundo en el que viviéramos; un impacto lo suficientemente fuerte como para evitar una guerra...sin embargo, sólo se quedan en el camino así como sucede con cada ser humano que es abatido por una bala. Comienzo esta reseña de manera un poco cruda, porque no sé en principio qué decir luego de ver The Search (2014) o La búsqueda (en su traducción al español), película dirigida por el francés Michel Hazanavicius.
La película se ubica en el año de 1999 durante la Segunda Guerra Chechena. Contexto exagerademente similar a lo que actualmente se está viviendo con la guerra entre Rusia y Ucrania. Ya con esto, el abordar tanto la película como el tema es complicado pero prosigo. En algún lugar de aquella región de Europa del Este cerca del Mar Caspio, se encuentra Hadji, un niño que ni siquiera tiene 10 años de edad y que desde la ventana de su casa atestigua como un par de jóvenes soldados rusos masacran a su familia justificados en el absurdo argumento de que son terroristas.
Manteniéndonos en la misma escena, toda esta secuencia es representada bajo el video de una cámara casera que otro soldado ruso está usando para desaburrirse un momento. Luego ya las tomas fuera de esta cámara que nos dirigen hacia Hadji mirando hacia la venta, es como la película nos indica el viaje que él deberá emprender. En la misma habitación se encuentra su hermano menor, un bebé que aproximadamente tendría unos cinco o seis meses de edad. Al comenzar a llorar por los disparos, uno de los soldados se acerca a la casa donde se encuentran para averiguar si hay alguien más que podría ser un "terrorista". Hadji inmediatemente se esconde y la tensión está al máximo. Es cuestión de segundo s de que el soldado le descubra y decida liquidarlo junto con el bebé, o eso es lo que la tensión del momento te hace imaginar.
Paralelamente, vemos cómo es alistado en las filas rusas un jóven de 20 años. En diversas escenas seguiremos el proceso de entrenamiento que Kolia -ese es su nombre-, irá teniendo hasta que se convierte en un soldado capaz de ir al frente a combatir como el resto de compatriotas que "son verdaderos soldados" y que "están cumpliendo con su deber". Sin embargo, ver este proceso no es nada agradable porque más que un entrenamiento en el que podríamos imaginar que tiene que someterse a un régimen físico estricto, el uso correcto y mantenimiento de un arma, etc., en realidad es un camino hacia la deshumanización total (entendiendo como "deshumanización" a esta nula empatía hacia la existencia de un ser humano).
Regresando con Hadji, con él podremos ver la travesía que tiene que emprender para huir de su hogar y el desplazamiento que tiene que realizar hacia la frontera más cercana para sobrevivir. Aún cuando esta frontera sea la del territorio ruso. En el momento en que sus padres son asesinados, su hermana mayor se encuentra justo a lado de ellos y los soldados le permiten vivir por mera diversión. Una vez que el asunto se calma pese a la tragedia, ella se queda en el pueblo para buscar a sus hermanos aún y con que dicho lugar está siendo bombardeado y próximo a desaparecer por los ataques rusos. Y cuando no tiene otra opción más que emprender su huida, es cuando continúa la búsqueda que da título en gran medida a la película.
Hay un personaje que me falta mencionar y que me reservaré a costa de generar un último cosquilleo de curiosidad para que se acerquen a la película que pueden ver por medio de HBO Max. Pero para concluir, retomaré lo del primer párrafo: ¿sensibilizar es suficiente? ¿Ver una película y reflexionar sobre lo que se vio es suficiente? Dejando de lado que es un medio para entretener, ¿películas como estás buscan sólo eso? Disparo estas preguntas sin aparente respuesta para simplemente decir que quizá no tenga los medios a mi disposición para detener la guerra que está sucediendo en este momento en Ucrania, pero sí los tengo para decir que ningún fin justifica que haya iniciado y tampoco ningún motivo realmente justifica las que han sucedido y las que desafortunadamente -y espero que no- están por venir.





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