El Museo del Olvido, de Juan Enrique Soto
Escribe: Diego Alberto Carrillo
Dentro de las preguntas habituales que existen a la hora de conocer las preferencias lectoras de una persona, se encuentra la de "¿qué clase de libros te gustan?", que casi siempre significa "¿qué genero te gusta?". Y antes de meternos en los dilemas de siempre a la hora de debatir qué es un género literario y sus derivados, en concreto les puedo compartir que personalmente mi camino como lector inicio justo con el género policial o detectivesco. Pero lléndonos más hacia atrás, tomando en cuenta mi precario bagaje cinéfilo, ya tenía ligeramente identificado que ese tipo de historias y las de ciencia ficción son las que me embriagaban de placer cinematográfico y narrativo.
Comento lo anterior sí para a su vez preguntarles "¿qué clase de libros les gusta?", pero más que nada para acentuar en un punto en concreto. Este espacio bien pudo haberse dedicado sólo a difundir historias de este estilo, teniendo como escuderos a Sherlock Holmes, Agatha Christie, Isaac Asimov, Philip K. Dick, Blade Runner, Ghost in the Shell, Star Wars, etc. Afortunadamente el cine y la literatura son más que eso y el salir de esta zona de confort ha conllevado a descubrir lo que hasta ahorita he podido compartirles.
Sin embargo, más que volver a los orígenes, es innevitable sentir ese magnetismo de quererse poner la gabardina, fumar un cigarro y ver bajo la lluvia la escena del crímen del caso que se está a punto de investigar. Y mientras más se deja añejando la espera para entrarle a una historia de estas características, es casi seguro que uno se llevará un buen sabor de boca.
Y después de tanta pavada derramada en tres párrafos -misma que tiene su razón de ser y que al final de este texto lo vincularé-, ahora sí es momento de platicarles sobre una lectura que me sirvió como historia transitoria, pero que su vez satisfació ese deseo de convertirse en detective por medio de un libro: El Museo del Olvido, de Juan Enrique Soto.
La premisa es la siguiente: un asesino en serie lleva más de cuarenta años activo. ¿Lugar? España. ¿Protagonista? Mario Malpartida, un inspector que tiene fama de estación policial en la que se encuentra, estación que a la que le genera problemas. Pero a ver, sólo estoy siendo un poco dramático con la exposición de estos puntos, los cuales sirven para desglosar lo que necesita comentarse al respecto.
Primero tenemos el hecho de que el "antagonista" a perseguir es un individuo llamado Gaspar que tuvo una lamentable infancia que le orilló a estar en contacto con las perversiones que fueron sembradas en su psique y que posteriormente dieron frutos putrefactos y retorcidos. Segundo, tenemos a un país que si bien no tiene la fama de Estados Unidos con su peculiar lista de asesinos en serie, el libro y el autor nos hace ver que también en España existen y aparecen cada tantos años. Es decir, en todos lados hay este tipo de personas; incluso hoy en día.
Y tercero, está el personaje eje de la novela que sirve justo para tener un punto de referencia en los escenarios que se irán presentando. ¿Qué puede distinguir este detective por sobre del resto? Pues que tiene una peculiar tendencia autodestructiva de tener una aventura con una mujer en la que sus encuentros van más allá de encuentros sexuales, sino que estos contienen una violencia del tipo sadomasoquista.
Me encantaría desplayarme en los detalles de esta historia, pero es en este punto donde les paso la batuta y les invito a que se acerquen a leerla por su cuenta. El autor es doctor en criminología e inspector de policía activo con más de veinte años de experiencia, así que se van a encontrar con la obra de una persona que estuvo en el frente de un sin fin de experiencias semejantes. Tal como Thomas Harris y su Hannibal, o como John Katzenbach y su psicoanalista.
Sólo que no es tan best-sellero como ellos, sino que tiene este dejo de escritor de oficio sin pretender ser sensacionalista con su novela, pero tampoco estamos encontrando nada del otro mundo. Así que por favor, no le atribuyan demasiadas expectativas a esta novela. Esta historia cumple en su estructura, desarrollo de personajes y escenarios, y con su conclusión agridulce. Cumple con el deseo de ir tras el asesino y con alentar el apetito de querer más historias como esta.
![]() |
| Juan Enrique Soto |
.jpeg)

Comentarios
Publicar un comentario