A Complete Unknown: un homenaje musical

 




Escrito por: Diego Alberto Carrillo



“Vengan críticos y escritores
Quienes profetizan con su pluma
Y mantengan los ojos bien abiertos.
La oportunidad no volverá a llegar.
Así que no hablen demasiado pronto
Porque la rueda seguirá girando
Y aún no se sabe de quién
Es el nombre del perdedor
Que más tarde ganara
Por los tiempos que están cambiando”.

(Traducción libre de The Times They Are A-Changin')


Ya va casi una semana desde que vi la película por la cual Timothée Chalamet fue nominado al Oscar en la categoría como mejor actor, inspirado por el reciente artículo que escribí en torno al personaje que interpreta en A Complete Unknown (2024): Bob Dylan. No entraré en el debate innesesario de si merecía o no el premio, o de si tenía que estar nominado; este no es el espacio y no tengo si quiera la teoría actoral suficiente como para hacer una crítica o análisis decente. Lo único que diré al respecto, es que al menos para el espectador de dicha película que está escribiendo estas líneas, Chalamet lo convenció más allá del parecido con Dylan en los años que es representado.
La primer pregunta que me surgió al saber del estreno de esta biopic, fue por qué hacer una segunda película sobre este compositor. Y en este momento me surge la siguiente: ¿qué no queda claro o qué falta por plasmar sobre su vida en la pantalla grande? Claramente son preguntas arrojadas desde la ignorancia sobre la vida de este artista y su importancia en la cultura norteamericana. Pero a la vez, impulsadas por esa curiosidad de saber más de él a raíz de la necia necesidad de saber o comprender el por qué se le dio el Premio Nobel de Literatura en el 2016.
Conforme la película se va desarrollando, comienzo a darme cuenta que es una carta de amor al género musical del folk y a la revolución que implicó la aparición de Robert Zimmerman (el veradero nombre de Bob Dylan, ¿o es al revés?), por parte de James Mangold, el director de la película; quien además, resulta que es quien dirigió las geniales Logan (2017) yWalk the Line (2005). ¿Cómo me doy cuenta de esto? Desde que aparece Edward Norton interpretando a un ya veterano Pete Seger y a un infravalorado Scoot McNairy en un papel no menor, dándole vida a Woody Guthrie -la inspiración clave y fundamental de Dylan-. Sin saber quiénes son ellos, pude sentir esto. ¿Cómo no vas a reconocer aquellos gestos que sabes que has hecho al estar frente a tu ídolo?
Pese a que -bajo mi interpretación-, la película no busca enfocarse en cómo Bob no dejaba nunca de componer, no se debe pasar en alto este detalle porque es practicamente la esencia de la historia y es ahí donde considero que se distingue por sobre de cualquier película biográfica en torno a un músico.

“La gente me mira a los ojos preguntándome cómo es que escribo lo que escribo. Pero lo que realmente hacen, es preguntarme por qué no lo escriben ellos.”

 

Lo destacable no es que siempre lo esté haciendo, sino que siempre en cada concierto al que se presentaba, cantaba una nueva canción. Su rebeldía radicaba en eso, atreviéndose incluso a incorporar nuevos sonidos con instrumentos a sus composiciones.

Aún cuando el folk podría decirse que se caracteriza por cantar sobre problemáticas sociales, la película nos muestra cómo el género se estanca en un conservadurismo de tintes puristas. Dylan pudo ser revelación en su momento y sorprender con sus nuevas letras y las disqueras querían hacer dinero con su talento, pero pese a que la gente le pidiera que cantase ‘Blowin’ in the WInd’ para corearla junto a él, Bob tenía otras ambiciones que en su momento resultaban desconocidas y sólo con el paso de la historia podremos ver el resultado de estas.
Para finalizar, un momento mágico que quiero destacar y que sin duda hace que la película insista en su deseo de venerar al género y a la época, fue cuando Dylan conoce al ya consagrado Johnny Cash -músico que no necesita presentaciones-. Ver cómo se representa la historia de la música aconteciendo entre encuentros como ese, es sencillamente maravilloso. Y lo más impresionante aún, fue el parecido del actor que le interpreta independientemente del notable estudio que se hizo de la conducta de Johnny dentro y fuera del escenario. Cuando vi qué actor era, no lo pude creer.






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